La sostenibilidad de la plata

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La plata es un metal precioso con infinidad de aplicaciones en nuestra sociedad. Desde la fabricación de joyas, como las que puedes encontrar en Plata Mezquita, mayoristas de plata y acero, hasta la producción de equipos electrónicos o el sector de la medicina. Como sucede con otros metales, la plata puede ser reciclada para darle una nueva vida en lugar de desecharla. Aunque bien sabemos que las joyas u objetos de plata, no suelen tirarse a la basura, afortunadamente. Sin embargo es poco conocido el tema del reciclaje de la plata, un proceso muy importante y actual, ya que la sostenibilidad es nuestra asignatura pendiente. Mediante el reciclaje de plata, se ayuda a conservar y preservar los recursos naturales, contribuyendo a reducir la necesidad de extraer y refinar más metales.

Debemos ser conscientes de que la plata que se utiliza para la creación de joyas puede ser obtenida de una recuperación mediante el reciclaje de productos industriales. El sector de la joyería, se vanagloria de esta realidad pues son un sector que trabaja mucho este material en particular. Mediante procesos electrolíticos, se recupera la plata presente en la solución malgama presente en radiografías, fotografía analógica y cinematografías. Gracias a este proceso, muchas empresas del sector, dan una nueva vida a la plata en forma de joyas de diseño exclusivo.

Como resulta obvio, cualquier actividad realizada por los seres humanos tiene consecuencias sobre el planeta. Inclusive cuando se hace a mano, como es el caso de la fabricación de joyas o en ciclos de producción limitados, tanto las características como las materias primas utilizadas convierten al sector en una actividad vinculada de forma directa a la minera, una de las industrias que más daño hacen al planeta.

No somos muy conscientes del hecho, pero lo cierto es que la industria joyera, puede llegar a tener un impacto muy negativo en el planeta. Mucho mayor que el que alcanzan otros sectores. La diferencia es que las joyas, nos atrapan, pero el impacto afecta tanto al medio ambiente como a las condiciones sociales que lo envuelven.

Cosas que no nos dicen sobre la minería y que deberíamos saber

Como hemos dicho párrafos atrás, el sector de la minería está fuertemente vinculado al de la joyería, siendo una industria destructiva, contaminante y cruel en muchos aspectos. El impacto que ejerce esta actividad afecta sustancialmente al medio ambiente y las condiciones sociales. Además de que sus consecuencias son palpables por encontrarse a lo largo de toda la cadena de suministro que conlleva.

Los metales nobles como el oro y la plata, son los más utilizados en el sector de la joyería, siendo la extracción de estas materias primas industrializada, la que involucra las minas que se crean de forma artificial a través de la excavación y explosión de rocas. Estas explotaciones se llevan a cabo tras realizar un estudio geológico que determina si las rocas en cuestión, contienen el metal tan anhelado.

Este hecho tiene un impacto enorme en las áreas y regiones en las que se establecen las operaciones relacionadas con la minería, pues eliminan y contaminan una inmensa cantidad de terreno. Para lograr esa explotación se altera el curso de los ríos y se reduce y limita la actividad agrícola. Esto implica que el desarrollo de las comunidades indígenas se vea igualmente afectado, siendo los habitantes de los lugares obligados a abandonar su localidad natal, lo que conlleva la desaparición de muchas culturas y poblaciones aborígenes.

Sin olvidar el hecho de que la extracción de metales siempre conlleva asociado un elevadísimo riesgo de contaminación de la tierra y el agua debido a los elementos tóxicos, el uso de ácidos y cianuro que se utilizan como norma para lograr separar el oro y la plata de otros minerales.

Es responsabilidad de los diversos sectores implicados, informar y guiar a los amantes de la joyería respecto las preguntas que deben formular a la hora de adquirir sus nuevas posesiones. Tomar conciencia sobre como el sector influye en la sostenibilidad, es una de las mejores formas de minimizar el impacto que la industria minera tiene sobre el planeta. Por su parte, el sector de la joyería debe ofrecer artículos que procedan de materias recicladas y no de fuentes primarias. La plata es un elemento cien por cien reciclable, por lo que no hay necesidad de seguir explotando el suelo por el mero placer de obtener nuevas materias primas.

Como recolectar la plata para darle un nuevo uso

Prácticamente todo es reciclable y como vamos a ver a continuación, la plata no está exenta de su reciclado y posterior reutilización. El primer paso para hacer posible el reciclaje de este metal precioso y con infinidad de aplicaciones, es la recolección. Para recolectar la plata, disponemos de diversas fuentes como la joyería usada, objetos y artículos de plata, equipos electrónicos desechados o películas fotográficas. Estos materiales cuentan con plata que puede separarse para su posterior procesado.

Una vez la plata se ha recolectado, esta se somete a un proceso que permite su separación de otros materiales para, posteriormente, prepararla para ser reutilizada. Este proceso puede conllevar varias etapas, como la trituración y molienda de los distintos materiales que dé como resultado un tamaño uniforma; la separación magnética que ayuda a eliminar las impurezas metálicas; o la utilización de algunos productos químicos que separen la plata de otro tipo de metales.

El primer paso del proceso, tras la recolección, es la trituración y molienda. Sencillamente y como su nombre indica, en esta etapa se trituran y muelen todos los materiales de plata, con la finalidad de obtener un tamaño uniforme de partículas de plata. De esta manera se facilita la separación de la plata del resto de materiales, mejorando notablemente la eficiencia del proceso de reciclaje pretendido.

Tras esta molienda, se procede a realizar una separación magnética, mediante la cual se eliminan todo tipo de impurezas metálicas. Para hacer esto posible se aprovechan las propiedades magnéticas que poseen ciertos materiales que no son la plata, para separarlos de ella.

Una vez ha finalizado la separación magnética se procede a realizar una separación química que permite separar la plata del resto de metales presentes en los materiales previamente recolectados y que han superado la separación magnética. Este proceso implica la utilización de productos químicos que producen reacciones selectivas con la plata que no se ve afectada, permitiendo que se separe del resto de metales adheridos a ella.

Culminadas las tres etapas anteriores, la plata puede considerarse reciclada. En este punto, se procede a someter la plata obtenida a un proceso de refinado que elimina las impurezas presentes y da como resultado la obtención de un producto de elevada pureza. Este último paso del proceso de reciclaje de la plata, implica el uso de técnicas como la electrólisis y la cristalización que sirven para purificar la plata y conseguir un metal de muy alta calidad.

Una vez la plata ha sido adecuadamente refinada, la plata reciclada puede ser nuevamente utilizada para una amplísima variedad de aplicaciones. Algunas de las más habituales son la citada joyería, las cuberterías y vajillas de plata, los equipos electrónicos, empastes dentales, películas fotográficas, etc. Básicamente, se utiliza para lo mismo que la plata recién extraída. También es utilizada para soldaduras, desinfección de agua potable o de piscinas o como agente antibacteriano.

Reciclar la plata es tan importante como puede ser reciclar cualquier otro material. Ayuda a conservar los recursos naturales y, por supuesto, reduce la innecesaria necesidad de extraer y refinar nuevos metales con todo lo que ello conlleva. Además de la consabida contribución a la reducción de la contaminación y el impacto medioambiental asociado de forma directa a la extracción y el procesado de los metales preciosos.

Para hacer posible el reciclado de la plata, basta con acudir a instalaciones de reciclaje especializado que ya están equipados para proceder a procesar y reciclar, los metales preciosos. Estas instalaciones, aceptan desde joyería hasta equipos electrónicos. Es decir, todo lo que contenga plata en la medida que sea.

Si obviamos el impacto negativo que genera la extracción de plata, podemos considerarlo como un material altamente sostenible. Puede reciclarse de manera infinita sin que pierda ninguna de sus propiedades físicas o químicas durante el proceso de reciclado. Esto hace posible que la plata pueda ser reutilizada infinidad de veces con diferentes propósitos.

En conclusión, reciclar plata es un proceso de gran importancia a la hora de preservar los recursos naturales del planeta. Reciclando este metal precioso, contribuimos a minimizar el impacto de la industria minera y se reduce la necesidad de recurrir a la explotación de las minas de plata con todo lo que ello conllevar. Gracias a las sencillas etapas que hacen posible su reciclado y posterior reutilización, la plata puede tener una vida infinita y ser convertida en todo tipo de objetos y artículos de forma continua, sin que pierda sus propiedades ni valor. A parte de tratarse de una cuestión medio ambiental, reciclar plata, puede resultar un acto beneficioso a nivel económico, pues se está recuperando un metal precioso que posee mayor valor que otras materias primas como el plástico o la madera.

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