Los centros de día, un servicio cada vez más demandado por la sociedad

Los centros de día, un servicio cada vez más demandado por la sociedad

La edad de la población de nuestro país es cada vez más elevada y esto hace que cada año que pasa demandemos, como sociedad, más productos destinados a personas de avanzada edad y es que con las tasas de natalidad por los suelos, la edad de los habitantes de España se eleva hasta cifras realmente preocupantes. Esto es algo que en nuestro día a día se traduce en que cada vez estamos más preocupados por nuestras pensiones y es que es probable que muchos de nosotros ya no lleguemos a cobrarlas, al menos como se conocen hoy en día, pero no solo eso, sino que además del dinero, la creciente edad de la población también se traduce en otros factores. En concreto, tan solo necesitamos salir a la calle a dar un paseo para comprobar que cada vez se ofrece un mayor número de servicios para personas mayores, desde centros de día a geriátricos o viajes para personas de avanzada edad… la economía se mueve en torno a ellos y es que ahora mismo, nuestros mayores son los que tienen el poder adquisitivo.

Sobre todo el algunas comunidades autónomas, donde el trabajo escasea, es donde más se nota el envejecimiento poblacional y es que apenas hay chavales jóvenes en las poblaciones, sino que estos, los pocos que nacen, en cuanto empiezan a crecer han de irse a grandes ciudades para poder seguir estudiando y progresando, mientras que los pueblos se quedan vacíos y dan el famoso caso de la ‘España Vaciada’. Si bien es cierto que en los últimos tiempos se están tomando medidas para contrarrestar este efecto, lo cierto es que los hándicaps de los pueblos son muy elevados, dado que en la era de internet, muchos de ellos ni siquiera tienen conexión ADSL, cuanto menos fibra óptica o conectividad 5G.

Pero lo más grave no tiene que ver con la conectividad de las poblaciones, sino que lo más importante tiene como nexo la fuga de los jóvenes a las urbes. Esto provoca que las personas más mayores se queden solas en sus pueblos y cada vez, a medida que pasan los años, se vean más impedidas y, por tanto, menos válidas para seguir haciendo su vida del día a día. Una circunstancia que es ley de vida pero que puede afectar a las familias, dado que, en muchos casos, los jóvenes han de dejar sus empleos para volver al pueblo a cuidar de sus mayores. Así, para evitar que esto continúe sucediendo, cada vez más ayuntamientos cuentan con un centro de día, un espacio que atiende a los mayores en todo aquello que necesitan y, por tanto, estando pendientes de ellos, se consigue que estén activos durante más años. En este sentido, si vosotros estáis pensando en buscar algún centro de día para vuestros seres queridos, lo mejor es que no escatiméis en detalles, puesto que ellos os han dado la vida y han hecho muchas cosas por vosotros. Es por ello por lo que nosotros os recomendamos que acudáis a Centro Frama, un centro de día que cuenta con profesionales altamente cualificados que atenderán a los más mayores como si fuesen de la familia, por lo que siempre estarán pendientes de ellos para todo aquello que necesiten. Y es que un centro de día cuenta con diferentes funcionalidades y, aunque no todos son iguales, lo cierto es que ofrecen un buen número de servicios que son variados pero muchas personas los desconocen y que pasan por:

  • La convivencia y la socialización.
  • La comida y la merienda, que pueden adaptarse a dietas especializadas si fuese necesario.
  • La ayuda con la higiene personal en el caso de requerirlo.
  • Mantener o recuperar la autonomía mediante terapia ocupacional.
  • Servicios de fisioterapia y enfermería.
  • Prevención de dolencias de salud mediante seguimiento médico especializado.
  • Tratamiento y cuidado de los problemas de salud individuales.
  • Dinamización sociocultural.
  • Actividades de ocio.
  • Apoyo a la persona mayor y a sus familiares.

Recupera la vitalidad de antaño

Cuando nos hacemos mayores, a menudo tendemos a caer en la soledad y es que todo el mundo a nuestro alrededor está muy ocupado y nos vemos como una carga al no tener nada que hacer y, quizás, tener alguna limitación física o enfermedad que nos haga precisar de ayuda. Esperar a que los demás vengan a visitarnos o esperar la ayuda de otros no es una buena opción, por lo que hay que salir y buscar lugares donde podamos sentirnos plenos y llenos de vida de nuevo. Donde nos ayuden a aprender a vivir con lo que somos y refuercen nuestra autoestima.