Las líneas de vida, fundamentales en los trabajos de construcción en altura

Las líneas de vida, fundamentales en los trabajos de construcción en altura

Cuando se trabaja como parte de un equipo de construcción, sobre todo si se trata de trabajos en altura, es fundamental tener toda la seguridad reglamentaria, y entre esas se encuentran las líneas de vida. Por lo general, quienes no nos dedicamos a la construcción, pensamos que es suficiente con el uso de cascos, ropa de trabajo y zapatos especiales, pero la realidad es que es mucho más complejo de lo que pensamos.

La construcción es una actividad expuesta a riesgos laborales, singularidad que se deriva principalmente del trabajo en terreno, de la movilidad, temporalidad y participación de terceros en los procesos; que hacen que esta actividad deba tener una consideración especial en el ámbito de prevención de accidentes.

Así, toda empresa debe preocuparse y ocuparse de la seguridad en sus actividades por diversos motivos. Principalmente de asegurar a sus trabajadores las condiciones laborales sin riesgo para su integridad.

La seguridad industrial es un proceso que se ocupa de que todo trabajo sea realizado sin causar daño o lesiones a las personas que los ejecutan y sin dañar o destruir los equipos, herramientas, materiales, obras, ni afectar las áreas de trabajo. Partiendo de allí y como mencionamos antes, las líneas de vida son uno de los elementos responsables de la seguridad de los trabajadores en altura, y vale la pena profundizar en el tema.

Para entender de qué se trata y cuál es su función en la seguridad, debemos definirla primero. Las líneas de vida, según los profesionales de Traltur, son sistemas de seguridad en altura, compuestos por cables o rieles a los que el usuario se ancla, como resultado de lo cual quedará protegido ante posibles caídas. Además del fin de protección en caso de anticaída para el que principalmente están concebidas, las líneas de vida pueden servir también para prevenir dichas caídas, impidiendo por lo tanto que se lleguen a producir.

Las líneas de vida, a diferencia de los puntos de anclaje, permiten realizar desplazamientos horizontales o verticales. Por línea general, la longitud de dichos desplazamientos será proporcional a la longitud de la propia línea de vida; mientras que con los puntos de anclaje, este tipo de desplazamientos será más difícil de proteger sin generar riesgo de caídas con balanceo.

En España, existe la normativa de prevención de riesgos laborales que con el paso de los años, ha experimentado un especial endurecimiento sobre todo en relación a los trabajos realizados en altura, donde las líneas de vida son extremadamente importantes para la seguridad de los usuarios. Las disposiciones mínimas de seguridad se recogen en la normativa de Prevención de Riesgos Laborales, que establece unas directrices que sirven para poder regular adecuadamente la instalación y todo lo relacionado con las líneas de vida en las diversas áreas de trabajo.

En el caso de las líneas de vida, estas se regulan específicamente en la norma UNE 795, donde se señala los diversos tipos de líneas de vida – especialmente los horizontales o verticales- así como los requisitos para los anclajes (a los que se les pide una resistencia mínima para poder ser homologados), y de esta forma instalados adecuadamente para que el trabajador no corra ningún riesgo a la hora de desempeñar sus labores.

Tipos de líneas de vida

Como ya mencionamos antes, dentro de la normativa se especifican cuales son los tipos de líneas de vida que están aprobados y que deben utilizarse cuando se trate de trabajos en alturas, estos son:

  • Líneas de vida temporales y permanentes

Esta clasificación es importante sobre todo si se valora la posibilidad de dejar algo fijo, permanentemente instalado en el lugar de trabajo, o bien se quiere retirar cuando se han terminado los trabajos que necesitaban de la instalación de seguridad.

Por línea general, en montajes industriales se utilizan líneas de anclaje temporales ya que se pueden retirar al terminar los trabajos y pueden servir para obras futuras. Si bien es cierto que en este particular no se requiere de una inspección periódica como tal -ya que son elementos temporales-, estas deben verificarse siempre antes de ser utilizadas. Si la instalación va a estar colocada durante un tiempo relativamente largo, se puede realizar un plan de inspección para verificar los puntos más significativos y corregir la instalación en caso de ser necesario.

Una propiedad puede tener instaladas líneas permanentes para acceder a lugares en altura donde existe posibilidad de caída, en caso de que este riesgo no se haya podido reducir con barandillas u otros medios de protección colectiva. Asimismo, es necesario que las líneas de vida permanentes reciban mantenimiento por lo menos, una vez al año. Sin embargo, hay especialistas que sugieren que se realizan 2 veces al año, sobre todo en propiedades que reciban mucha suciedad, que pudiera afectar el funcionamiento eficaz de la línea.

Los cables o líneas de anclaje permanentes suelen instalarse con el objetivo de permitir el paso de los operarios a zonas altas de estructuras, edificios, terrazas, cubiertas o fachadas con la intención de que a lo largo del tiempo puedan realizar maniobras de mantenimiento, limpieza o reparación.

Otro aspecto que es importante destacar es que tanto el mantenimiento como  las inspecciones a las líneas de vida, deben ser realizadas por un personal cualificado o personal competente, de lo contrario, pueden ocurrir accidentes que pongan en peligro la vida de los trabajadores..

  • Líneas de vida rígidas o flexibles

Las líneas de vida flexibles son las que tienen cable como elemento de anclaje; ese cable se conecta mediante engaste a los postes o anillas de los extremos. En caso de caída, el cable se elonga, de ahí proviene el nombre de flexible para este tipo de líneas.

Por el contrario, las líneas de anclaje rígidas son las que utilizan rieles especiales, vigas IPN, vigas diseñadas de aluminio, acero inoxidable o galvanizado, entre otros. En el caso de las líneas rígidas, el anclaje no se elonga. Las líneas de anclaje rígidas horizontales se utilizan cuando existe poca distancia de seguridad al suelo.

  • Líneas de vida verticales y horizontales

Esta clasificación no responde a otro criterio más que a la necesidad de la instalación. Si la línea de vida es vertical la encontraremos dentro de la categoría subsistema de conexión. Si, por el contrario, es línea de vida horizontal será un dispositivo de anclaje.

Las líneas de vida verticales, reguladas conforme a la normativa UNE EN 353.1-2, se suelen instalar en escaleras fijas, patés u otro acceso en vertical por estructuras. Una línea de anclaje vertical consiste en un riel, cable o conjunto de cuerdas utilizadas en vertical para crear un sistema de seguridad anticaídas mientras el trabajador está escalando, subiendo o accediendo a una zona alta del lugar.

Por otro lado, las líneas de vida horizontales se instalan sobre cualquier tipo de soporte: cubiertas, columnas, estructuras, entre otros. Las líneas de vida horizontales constituyen dispositivos de anclaje sobre los que pueden conectarse dispositivos anticaídas.

¿Cuáles son los usos de las líneas de vida?

Si bien es evidente que las líneas de vida son fundamentales para la seguridad de los trabajadores, es importante saber cuándo deben ser utilizadas, pues no todos los tipos de trabajos necesitan el mismo tipo de línea, ni la misma funcionalidad. Los usos que se le pueden dar, son:

  • Sistemas para sujeción o trabajo en suspensión

Las líneas, además de anticaídas y/o de retención, también pueden estar previstas para que los operarios trabajen suspendidos de ellas, por consiguiente, se puede decir que las líneas para suspensión son también sistemas que permiten colgarse de la propia línea de vida, con el fin de realizar trabajos en suspensión. Como resultado de estos factores, los requisitos que debe cumplir una línea de vida de este tipo son mucho más restrictivos que los previstos para otros sistemas.

  • Sistemas Anticaídas

Es el fin para el que se instalan casi todas las líneas de vida. Un sistema anticaídas debe estar previsto para detener la caída en una distancia menor a la altura de la caída que presenta el caso. Cualquier tipo de línea de vida, tanto si es rígida como flexible, debe también estar prevista para cumplir con esta función anti caídas.

  • Sistemas de retención

Para qué salvar una caída si además se puede impedir que esta se produzca. Decimos que hay retención de la caída cuando de lo que se trata es de utilizar el sistema, compuesto por la línea y los EPIs, de una forma determinada que sirva para evitar que se produzca una caída. No todas las líneas de vida sirven para retención ni se puede utilizar cualquier EPI para ello. Se debe atender al caso concreto.

Como ya hemos mencionado antes, la seguridad es fundamental para el área de la construcción, por eso es tan importante que se cumplan las normativas existentes en relación a la protección laboral de los trabajadores y que se siga innovando en crear nuevas herramientas y técnicas que ayuden a proteger a los constructores durante sus jornadas en las alturas.