Cómo organizar un vestidor

Cómo organizar un vestidor

Todo el mundo habla de ella: Marie Kondo. Una japonesa que se ha convertido en el ícono de la organización. Todo comenzó cuando se interesó desde los cinco años por las revistas de decoración que compraba su madre y por las acciones de limpiar y ordenar (término japonés: katazuke). Siendo la mediana de tres hermanos pasaba mucho tiempo a solas mientras su hermano mayor jugaba a los videojuegos y su madre cuidaba de su hermana pequeña que todavía era un bebé.

Cuando fue al instituto le gustaba ordenar las estanterías mientras sus compañeros practicaban deporte y en los años de universidad poner las cosas en orden le ayudaba a superar la presión de los exámenes. Un día experimentó un estado de conciencia de orden perfecto y decidió hacer de su pasión su profesión con su sencillo Método KonMari,que se ha convertido en todo un fenómeno.

Ahora todo el mundo  quiere organizar su casa, su vida, su armario. Y es que mantener el orden de un armario o vestidor no es algo fácil. Entre otras cosas porque no todos contamos con mucho espacio en el lugar donde guardamos la ropa. Afortunadamente todo tiene solución. Es fundamental para que nuestro armario no sea un caos, el saber cómo organizarlo.  Como nos explica Kondo, hay que saber cambiar nuestros hábitos. Y sobre todo, hay que tener una constancia que dure en el tiempo para que tu armario no sea un desastre en dos semanas después, y tengas que empezar de nuevo. Estas son algunas de las reglas para mantener organizado tu vestidor.

Echa un vistazo a tu armario y seguro que ves que hay mucha ropa que no te pones. Solo está ahí por el apego emocional que le tenemos a las prendas. Seguro que tienes un jersey que te recuerda al concierto de Estopa, o esa camisa que llevaste cuando conociste a tu actual marido. Si esto ocurre, puedes hacer una excepción con una prenda, pero no con 15. Una recomendación es que si no quieres tirarlo, existen ya muchas páginas y apps  de segunda mano y te puedes sacar dinero. Aunque siempre quedará la opción de dárselo a gente necesitada.

  • No es bueno tener la ropa de diferentes temporadas junta. Lo que hay que hacer es dividir a ropa en dos estaciones: verano e invierno, incluso si pudieras y tienes tiempo hacerlo en cuatro. Si empieza a hacer calor, pero no el suficiente para sacar la ropa de verano, no tiene sentido tener las bufandas y los gorros de lana en el armario.
  • Las perchas de madera son muy resistentes e ideales para prendas que pesen mucho, como por ejemplo un abrigo.
  • Al igual que Kondo se ha convertido en un referente, también lo ha hecho el saber doblar las cosas. Muchas veces nos vamos a dar cuenta que algo no entra en nuestro armario porque está mal doblado.
  • Otro buen consejo es que hables con la empresa de construcción de armarios empotrados porque ellos seguro que te saben aconsejar cuando vean la zona donde tienen que hacerlo. Desde Sidón Armarios aseguran que si necesitas equipar tu habitación completa y quieres reforzar la armonía entre los distintos elementos a incorporar, “puedes complementar los armarios empotrados económicos con una serie de muebles de dormitorio donde se incluyen cómodas, mesillas y cabeceros”.

Zapatos

Los zapatos a veces se convierten en nuestro peor enemigo. Y si te da por tener muchos, pues el problema es peor. Existen muchas alternativas para tener un zapatero funcional y bonito. Puedes hacer uno de tela o de cartón, pero siempre sabiendo que tienen que predominar los departamentos dobles.

Los compartimientos son muy importantes. Si tienes un cajón ya sea de calcetines, cinturones o pulseras, es mejor que coloques dentro del mismo cajitas o cestitos más pequeños. Es una forma de organizar de manera fácil un espacio.

No todos podemos tener en nuestras casas una estancia a modo de vestidor, dedicada exclusivamente a nuestra ropa. Por eso, aprovechar el espacio, es otra regla fundamental si quieres aprender cómo organizar un vestidor. Seguro que la próxima vez que abras tu armario te das cuenta de que puedes sacarlo mucho más rentabilidad que la que tienes.