Me voy de boda, qué vestido tengo que llevar

Me voy de boda, qué vestido tengo que llevar

Cuando nos invitan a una boda nos surgen muchas dudas. La primera es la más grande. ¿Vamos o no vamos? Y es que ahora mismo el acudir a una boda se ha convertido en un acto de sacrificio. Y es que con la que está cayendo en el mundo, ahora mismo se hace un destrozo en las cuentas para ese mes. Son muchos los gastos. Una vez que hemos tomado la decisión de ir, con todo eso que supone, es el momento de hacernos otra pregunta. ¿Cuánto dinero damos?

Esa es la gran cuestión porque es cierto que yo siempre pienso que habría que hacerlo al revés. Es decir, en vez de dar al dinero antes de la boda, hacerlo después. Una vez que hayamos hecho el balance global. En algunas ocasiones hasta los novios saldrán ganando, porque si tú has visto que en esa boda se han portado bien, has comido de todo, la barra libre era perfecta, han tenido un montón de detalles contigo, pues seguro que das más que esos 150 euros, que parece que es ahora mismo el precio estándar. Entre mi grupo de amigos tenemos ‘pactado’ que sean 150 euros en una boda entre amigos, 200 si es algo más cercano y luego si son familia, pues cada uno lo que le pida el corazón.

Y después de estas dos preguntas hay que analizar más detalles de la boda. Si es cerca o no de casa para ir en coche, taxi o compartir transporte. Luego hay que ver si vamos a necesitar dormir fuera de casa, tipo hotel o casa rural alquilada entre amigos. Y una vez analizado todo esto, es el momento de decidir qué vestido me pongo. Y aquí ya sabemos que entra un protocolo que hay que cumplir. Muchas veces nos lo dicen los propios novios en las invitaciones de boda, pero si no lo dicen, pues tenemos que estar atentos a los siguientes aspectos.

Boda de día

Apuntalo con letras de fuego. En las ceremonias de día hay que llevar un vestido corto o midi. La longitud de los vestidos, o incluso la de las faldas, debe ser siempre por encima de la rodilla. No obstante, para asistir a una boda de día como invitada no es obligatorio ir con vestido o falda. También puedes optar por monos largos y trajes de pantalón y chaqueta de tejidos fluidos, que estos últimos años se han hecho un hueco importante en las diferentes opciones de looks de invitada. Uno que nos ha gustado mucho es este corto de fiesta que puedes encontrar en La Pepa.

Boda de noche

Por su parte, en una boda de noche puedes ponerte el vestido de fiesta largo con el que llevas tanto tiempo soñando, de esos que puedes encontrar en La Pepa. Por la noche están permitidos, pero en ningún caso deben tener cola. No olvides que eres una invitada y que la protagonista de la boda es la novia.

Asimismo, los vestidos de fiesta cortos y midi también son una buena opción, sobre todo los de diseño de cóctel, ya que aportan más frescura a la boda y, por qué no decirlo, comodidad. Si vas a pasarte toda la noche bailando, querrás poder moverte con soltura. Y toma nota de esto: según el protocolo, las medias son siempre obligatorias. Tanto de día como de noche, sea invierno, primavera o verano. Ya sabes que en una boda, tanto si prefieres sencillez como formas más desenfadadas, esta prenda te acompañará sin duda. Elige entre colores neutros y atemporales o estampados atrevidos según tu personalidad, o atrévete con las mangas anchas y los volantes.

El blanco

Y por cierto, también tenemos que saber que el blanco es un color vetado para las invitadas. A no ser que la novia nos haya comunicado lo contrario. Aunque en este momento existen propuestas blancas para convidadas en el mercado, hay una amplia paleta de colores que no entra en conflicto con el look de la protagonista del gran día. Así que lo mejor es no ir de blanco para no convertirnos en el centro de todas las miradas, y de las críticas.

Ahora ya sabemos un poco más sobre el protocolo de las bodas. Lo siguiente es preparar el bolsillo porque como hemos comentado al principio, una boda es un roto en las cuentas corrientes de cada uno. Al menos, ‘qué viva los novios’ y que la barra libre esté divertida.