Herramientas para combatir la ansiedad

Herramientas para combatir la ansiedad

Mucho ha pasado desde que hace un par de meses tuvimos que acuartelarnos en casa motivado al Covid-19 o Coronavirus, nadie se esperaba que en pleno 2020 una epidemia mundial nos mantuviera en casa por más de 10 semanas y que aún estemos en la búsqueda de una nueva normalidad. Evidentemente, con el paso de los días, las terribles estadísticas y la incertidumbre, mucho hemos tenido que aprender para mantener la calma, ante todo lo que nos ha tocado vivir.

El confinamiento ha funcionado para disminuir los contagios en muchos lugares del mundo, logrando así frenar, el número de víctimas fatales. Sin duda, esto ha sido una medida que ha beneficiado a toda la población; pero por otro lado, las consecuencias del confinamiento no han sido en su totalidad positivas, porque si bien es cierto ha ayudado en relación al contagio, ha afectado la salud mental de miles, pues siendo honestos, nadie estaba preparado para algo como esto.

Desde el comienzo del confinamiento, los especialistas han recomendado que le demos importancia a la salud mental, pues es imposible medir las repercusiones de lo que esta experiencia va a significar para cada uno de nosotros y capaz sea dentro de unos meses que podamos empezar a ver lo que la situación ha podido afectar.

En el caso de quienes estaban siendo tratados en terapias psicológicas por depresión, ansiedad, trastornos obsesivos o estrés, la primera recomendación fue mantener las terapias, esto no solamente para garantizar la continuidad del tratamiento, sino para poder atacar efectivamente algún repunte del trastorno o enfermedad, pues se presumía que podrían acentuarse durante el confinamiento.

Luego de más de 10 semanas en confinamiento, muchas personas que no habían sufrido de ansiedad, trastornos obsesivos o depresión, se han visto afectado por ellas, siendo un resultado de esta situación tan atípica y tan angustiante para todos.

Síntomas de la Ansiedad

La ansiedad es un trastorno que tiene variaciones dependiendo del tipo, y que lamentablemente afecta a más del 10% de la población mundial, sin embargo, a lo largo de nuestra vida es bastante probable que sin ser diagnosticados, nos veamos en situaciones en las que nos sintamos ansiosos. Ahora bien, la ansiedad muestra una serie de síntomas generales, que no necesariamente suelen presentarse a la vez, pero que forman parte del cuadro clínico que se genera motivado a ella:

  • Sudoración
  • Temblores
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Respiración acelerada (hiperventilación)
  • Sensación de debilidad o cansancio
  • Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
  • Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Padecer problemas gastrointestinales
  • Dificultad para controlar las preocupaciones
  • Necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad
  • Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual

Uno de los errores que cometemos como seres humanos, es disminuir la importancia de las cosas que nos generan ansiedad, tal vez porque sentimos que de darles la importancia que tienen, el problema es aún más grande, y eso es algo que en esta situación -y en ninguna otra- debemos hacer. Los problemas existen, y en este caso, la pandemia es real, ha afectado a miles de personas y es válido que esto nos preocupe y nos haga sentir indefensos ante algo que no podemos controlar, esto evidentemente desencadena la ansiedad, pero es mejor ser realistas y asumir la gravedad del asunto, a mentirnos a nosotros mismos y no lidiar con la situación real.

Aprender a lidiar con la ansiedad, del tipo que sea no es sencillo y menos en una situación tan inesperada y tan compleja como la que nos ha tocado vivir como resultado de la pandemia, sin embargo hay algunas herramientas que podemos utilizar para disminuir la frecuencia con la que nos ataca, o por lo menos, saber qué hacer cuando vemos venir un posible repunte en nuestra ansiedad.

Herramientas para combatir la ansiedad

Para trabajar en pro de aprender a controlar nuestra ansiedad, hay una serie de herramientas de las cuales podemos hacer uso, según nuestras necesidades o nuestras posibilidades. Para descubrirlas contamos con los especialistas de Inspirare,  una escuela de meditación y un espacio de psicoterapia integral ubicada en Málaga, que cuenta con un equipo humano enfocado en el servicio para ayudar con el crecimiento y el desarrollo consciente y armónico, tanto personal como colectivo. Estas herramientas son sencillas y no necesitan de demasiado, sino de ganas de utilizarlas y de ayudarnos a nosotros mismos.

  • Autocuidados: Esta herramienta es una de las mejores pues depende enteramente de nuestra disposición, además, es la que en este momento muchos tenemos más a la mano. Cuidarnos a nosotros mismos en estos tiempos tan convulsos es prioritario para mantener la ansiedad a raya. El yoga, la meditación, los masajes, etc, pueden ser de mucha ayuda para controlar la ansiedad, y para ellas no debemos salir de casa, sino conseguir el momento para poder llevarlas a cabo diariamente. Tomarnos unos 30 minutos diarios en cuidarnos a nosotros mismos, puede ser una gran diferencia. No es lo mismo dormir una siesta que tomarnos un tiempo en el que de manera consciente nos estamos enfocando en nosotros mismos.
  • Ejercicio Físico: Hacer actividades físicas ayuda a evitar el exceso de activación del sistema nervioso y a conseguir un sueño más reparador. Esto no significa que debamos convertirnos de un día a otro en atletas de alto rendimiento, pero realizar algunas rutinas diarias de ejercicios en casa, puede ayudar mucho a mejorar nuestro sueño y por ende a sentirnos menos ansiosos durante el día. Saltar la cuerda, algunas rutinas de abdominales, utilizar la caminadora (en caso de tenerla), seguir rutinas de baile o de ejercicios que podemos encontrar en línea, puede ser una alternativa, considerando las restricciones.
  • El sueño y la alimentación: En el punto anterior mencionamos que un sueño reparador ayuda a disminuir la ansiedad, es cierto que si estamos ansiosos dormir es complicado, sin embargo, leer algo aburrido, siempre puede empujarnos un poco a los brazos de Morfeo. Por otra parte, una alimentación desequilibrada, puede traer consigo problemas gastrointestinales, síntoma que mencionamos en un apartado previo, por lo que una buena alimentación nos ayudará a evitar este tipo de problemas. Existen una serie de alimentos que ayudan a combatir la ansiedad y el estrés. Hay infusiones naturales que nos pueden ayudar a relajarnos y a estar más tranquilos, sólo debemos encontrar alguna que nos guste y que podamos sumarla a nuestra dieta diaria.
  • El método de la distracción: Si bien es cierto que en una situación como la actual debemos estar informados, también es cierto que mientras más informados, más ansiosos estamos. Por ello, desconectar de lo que nos hace sentirnos así, es una herramienta muy importante y muy sencilla de utilizar. Si comenzamos a agobiarnos y a sentirnos muy ansiosos, ver una serie, leer un libro, colorear, escuchar música, preparar un platillo nuevo, pueden hacer que nuestros niveles de ansiedad disminuyan. Interrumpir el pensamiento que nos está generando preocupación con algo que disfrutemos, nos va a ayudar a estar más tranquilos y a sentirnos mejor.
  • Comunicarnos: A veces, conversar con alguien que también sufra de ansiedad, pero que ha logrado encontrar formas de mantenerla controlada, puede ayudarnos a encontrar la forma que mejor nos funcione a nosotros. No todos tenemos los mismos gustos y mucho menos pensamos y sentimos igual, pero si conseguimos tener un abanico de opciones que sabemos funcionaron con anterioridad y que nos pueden ayudar a combatir la ansiedad, tendremos mejores posibilidades de afrontarla. Además, siempre viene bien hablar con alguien que sepa por lo que estamos pasando.
  • La risa: Es evidente que cuando estamos ansiosos muy pocas cosas nos dan risa, sin embargo, tomarnos todo demasiado en serio en lugar de ayudarnos, nos perjudica. Los problemas existen y tenemos que afrontarlos, pero es mejor hacerlo con una sonrisa que con el ceño fruncido. Si vemos que la ansiedad está tomando las riendas de la situación, darle la vuelta y encontrar la forma de burlarnos y reírnos de esa preocupación, nos ayudará a verlo todo desde otra perspectiva. Nada es tan terrible cuando podemos reírnos de eso que nos agobia.
  • Los Psicofármacos: Este punto es delicado, no debemos automedicarnos porque creemos que será la solución al problema. Para poder acceder a los ansiolíticos, un médico debe asegurarse que es la mejor forma de atacar la ansiedad. Nunca tomemos la decisión de consumir psicofármacos si no están recetadas por un especialista. Para ello, debemos pasar por el proceso de solicitar una cita con un especialista psiquiátrico y luego de su atención, es que de ser necesario, serán recetados.

Aunque apliquemos todas estas herramientas de las que podemos hacer uso para combatir la ansiedad, la mejor forma de hacerlo es con ayuda de especialistas. La salud mental debe ser prioritaria y debemos considerarla parte indispensable de nuestra salud integral. Y en estos tiempos tan complejos y de tanta incertidumbre, nunca está de más contar con alguien que nos ayude a canalizar todas esas preocupaciones que tenemos y que nos acompañarán hasta que aprendamos y nos acostumbremos a nuestra nueva normalidad.