Vivir en el País de los Fiordos

Vivir en el País de los Fiordos

Recuerdo como si fuera ayer el día que un amigo me envío una postal de los Fiordos Noruegos. Me enamoré por completo del paisaje que aparecía en esa imagen, con enormes montañas que alcanzaban el cielo y un fiordo que parecía no tener fin.

Enmarqué esa pequeña postal y la puse en mi escritorio para verla cada día, me imaginaba en ese mismo lugar, viendo desde lo alto con el viento gélido del norte haciéndome despertar.

Años después cuando ya casi me había olvidado de aquella imagen, Noruega llegó a mi vida de nuevo. Es como si el hecho de haberme imaginado tantas veces recorriendo esos paisajes hubiera desencadenado una serie de curiosas coincidencias que me terminaron llevando a vivir allí.

Todo empezó dándole clases de español a un chico de Noruega que quería venirse a vivir un año a España. Siempre que hablaba con él le decía que me enseñara fotos, empecé a interesarme tanto que al final le propuse un trueque de español por noruego y me puse a aprender un idioma que no hablan mucho más de cinco millones de personas.

Al final, resulta que al saber noruego y, a través de este chico empezaron a salirme trabajos como intérprete de noruego que estaban realmente bien pagados.

Uno de los mejores Sueldos del Mundo

De hecho, Noruega es el país por detrás de Suiza con un mayor salario medio del mundo que se sitúa en más de cinco mil euros al mes, y la tasa de paro es de tan solo el 4,1 %.

Es cierto que el coste de vida es alto, pero según mi amigo, al final te compensa. De hecho, según el Instituto Nacional de Investigación del Consumidor de Noruega SIFO, una persona entre 18 y 60 años se gastaría al mes una media de 330 euros en alimentos, unos 80 euros en transporte. A estos gastos podemos añadir unos 30 euros en teléfono y 500 euros en alquiler, así como 150 para gastos varios, lo que sumaría alrededor de unos 1.090 euros al mes.

Con lo que, al tener tan buen nivel de noruego y varios clientes del país me planteé la posibilidad de irme a vivir una temporada. Al principio, pensé en irme a vivir a Oslo, ya que es la capital, pero mi amigo era de Bergen y preferí vivir en una ciudad donde, al menos, conocía a algunas personas, ya que mi trabajo me daba bastante libertad, en este sentido.

Bergen es la segunda ciudad más importante y está muy cerca de uno de mis lugares favoritos en Noruega el Fiordo Sognefjord.

Muchos amigos me decían que ellos no se irían ni locos a un país como Noruega por el clima y las pocas horas de luz, aunque algunos que me vinieron a visitar al ver en primera persona los fiordos y la calidad de vida empezaron a replanteárselo.

De hecho, cuando me preguntaron qué es lo que más me había costado de venirme a vivir siempre les decía que al tener amigos ya y el trabajo, en realidad lo más difícil fue traerme las cosas, ¡y ni eso!, porque lo que me parecía más difícil que era traerme el coche lo solucioné con Transportestransthalia, una pequeña empresa dedicada al transporte internacional de vehículos de importación. Cuentan con un servicio muy eficiente y económico para trasladar tu coche.

En cualquier caso, para los que se vienen más a la aventura la cosa puede ser más complicada, sobre todo si no saben noruego, aunque para trabajos que requieren una formación más especializada y un buen nivel de inglés siempre se le van a abrir más puertas. Por lo general, la mejor época para encontrar trabajo, sobre todo en oficios relacionados con turismo es a finales de abril para trabajar en la temporada de mayo a septiembre.

Sea por trabajo o simplemente por esa postal de los fiordos que siempre te hizo suspirar, desde luego es un destino que bien se merece una buena visita.