Una batalla para ganarle la guerra al cáncer de mama

Una batalla para ganarle la guerra al cáncer de mama

Un pequeño dolor en el pecho y se encienden todas las alarmas para una mujer. Con esta frase es suficiente para conocer cuál es el problema del que vamos a hablar a continuación. En efecto, el cáncer de mama se ha convertido en uno de los temores más grandes que puede soportar una mujer y todas las personas que la rodean. Si bien existen métodos cada vez más fiables de tratarlo, lo cierto es que es imposible evitar sentir un miedo espeluznante cuando la noticia se confirma.

Un artículo de El Periódico hacía incidencia en las cifras que se derivan de un cáncer como tal. En concreto, se identifican unos 27.000 nuevos casos cada año, una cifra que es bastante preocupante. Y se espera que sean 30.000 al año para dentro de sólo ocho años, en 2025. No obstante, los estudios de las organizaciones que luchan contra este tipo de cáncer revelan que, en la actualidad, un 90% de las pacientes han conseguido librarse de la enfermedad tan solo cinco años después de que se le diagnosticara. Y los índices de supervivencia están próximos al 85%, lo cual es un verdadero motivo de orgullo para nuestra medicina y un auténtico alivio.

Sin embargo, el cáncer de mama no es una enfermedad que concluya con un simple alta médica. Las consecuencias psicológicas que se derivan de ello pueden ser muy grandes, tal y como asegura el portal web mujerescontraelcancer.com en un artículo. El conocer que se padece cáncer, tal y como afirma dicho artículo, supone un fuerte shock para la persona afectada como consecuencia de que desconoce cuáles van a ser las consecuencias inmediatas de dicha patología. Y para su familia, la situación es idéntica.

Es muy difícil lidiar con un cáncer de las características del cáncer de mama. Se trata de uno de los que más consecuencias psicológicas puede dejar entre una mujer, debido a que afecta a una zona de su cuerpo que es la que más caracteriza, quizá, a su sexo. Como consecuencia, muchas mujeres que acaban de experimentar el cáncer y que han perdido un pecho pueden manifestar cierto rechazo a sí mismas y a toda la ropa que vestían con anterioridad a la patología.

Como consecuencia de padecer cáncer de mama, muchas mujeres pueden manifestar cierto rechazo a vestir de nuevo una de las prendas más características del sexo femenino: el sujetador. Es una de las consecuencias psicológicas tan perversas que genera una patología así, consecuencias que sólo pueden superarse con ayuda profesional y, por supuesto, con la ayuda de todos los seres queridos de la afectada. Lencería Paqui es una de las entidades que más empeño ha puesto en conseguir que las mujeres que han sufrido tanto a causa de este tipo de cáncer recuperen su ilusión por vestir ese tipo de prendas.

No perder el ánimo es imprescindible

El momento en el que se recibe la noticia es terrorífico. El corazón se para, el estómago se convierte en un nudo y el cerebro se congela. Asimilarlo es difícil. Prácticamente imposible en un primer momento. Lo más normal del mundo es sufrir muchísimo en materia emocional durante los primeros días. Pero, una vez pasado ese primer tramo, lo realmente importante es comenzar a asimilarlo, tratar de poner todos los medios en la resolución del problema y, ante todo, encontrar la manera de no perder el ánimo y la sonrisa por muy difícil que esto parezca.

La lencería puede ser una alternativa ideal para tratar de levantar el ánimo. Y jugará un papel fundamental en el hecho de que una mujer luzca un pecho bonito a pesar de haber sufrido cáncer de mama y quizá haber perdido el seno. El cáncer no tiene por qué ser un impedimento para poder lucir un sujetador que de luz a una zona del cuerpo femenino tan bonita y tan identificativa para todas las mujeres.

Desgraciadamente es muy difícil, por no decir imposible, que se pueda prevenir un mal como lo es la aparición de un cáncer de mama. Pero lo que sí puede hacerse contra él es luchar para terminar con él. Una de las claves para hacerlo es mantener la moral alta y seguir de la manera en la que mejor pueda hacerse con la vida cotidiana. La ropa es un factor muy importante dentro de ese propósito. Mantener el estilo y no prescindir del sujetador ayudan cada día a superar este bache a miles y miles de mujeres. Porque un cáncer de mama no es el fin. Es sólo un bache.