Senderismo urbano

Senderismo urbano

No mucha gente conoce este deporte y, de entre aquellos que lo conocen, un gran número lo cataloga de excusa para viajar. Yo empecé a practicarlo el año pasado, en mi ciudad, y ahora cada vez que puedo me hago una escapada para practicarlo en otras provincias. Normalmente, quien practica el senderismo urbano también práctica el tradicional, aunque hay algunas excepciones. El problema radica en que aparentemente se percibe como un deporte sencillo, que no necesita de preparación y en el que cualquiera puede participar, y es correcto, pero hay que tener cuidado.

El senderismo urbano crea rutas circulares en diferentes ciudades del mundo para, cual turistas, recorrer diferentes áreas a un ritmo constante con el fin de que toda la familia pueda hacer ejercicio junta, desde la abuela hasta el niño. Esto, que se inició como deporte sin necesidad de desplazamiento, se ha ido abriendo camino entre multitud de esferas sociales y, actualmente, muchos aficionados optan por organizar viajes y escapadas con el fin de practicar senderismo urbano en diferentes localizaciones, saliendo o no del país.

De este modo, un senderista urbano de manera individualizada, en familia o incluso en un club de aficionados a este deporte, organiza sus viajes y escapadas de fin de semana con el objetivo de visitar diferentes localidades realizando rutas de senderismo. Así, podemos organizar varias rutas en Roma, Barcelona, Madrid, Londres, París o en cualquier otra ciudad que pueda ocurrírsenos, incluso puedes plantearte hacer rutas mixtas si visitas pueblos o aldeas, realizando la mitad de la ruta para conocer la urbe y la otra mitad de la ruta por los alrededores. Esto mismo hice yo en Trevélez visitando primero la ciudad en una ruta circular que luego salía hacia los alrededores donde pudimos ver pequeñas cataratas y parajes preciosos que devolvían, de nuevo, al pueblo.

Algunos consejos

Ahora bien, cuando decidimos hacer este deporte en familia y vamos con niños pequeños debemos tener en cuenta un par de cosas: calzado y adaptabilidad. No podemos pretender que el niño camine los mismos kilómetros que caminamos los adultos y, por ende, si estáis de viaje y queréis verlo todo resulta mucho más factible contratar un guía o una visita guiada para ir a “tiro hecho” y que el pequeño no camine de más. La última vez que estuvimos en Córdoba contratamos los servicios de Visitours e hicimos un par de visitas guiadas por Córdoba que fueron perfectas para ir en familia, pues parte del recorrido era a pie y otra parte en bus. Así los niños aguantan bien todo el día.

Con respecto al calzado yo optaría, siempre, por zapatillas deportivas con una buena amortiguación, tanto para adultos como para niños. Ahora bien, cuando hablamos de niños pequeños no es tan sencillo encontrarlas y, por eso, es recomendable acudir a una zapatería infantil directamente que tenga calzado para bebés y niños de hasta, como mínimo, 5 años. A partir de esa edad ya suele resultar más fácil encontrar las típicas zapatillas deportivas. Antes, os recomiendo Andandito, una tienda online con todo tipo de calzado infantil.

La diferencia esencial entre un viaje turístico sin más y un viaje dedicado al senderismo urbano, es que en el segundo se va a hacer deporte al tiempo que se visita la ciudad y, en el primeroo, se suele ir a descansar, pasear, admirar tranquilamente todo e incluso a hacer algo de turismo gastronómico. Como veréis, dos puntos bastante opuestos a la hora de preparar un viaje.