Adiós a los rasgos de personalidad únicos

Adiós a los rasgos de personalidad únicos

No es fácil comprender los motivos por los que una mujer o un hombre puede querer someterse a un tratamiento estético, sea quirúrgico o no. Para algunos, su imagen es su modo de vida, para otros es cuestión de comodidad, y otros simplemente prefieren invertir en lo que muestran a los demás antes de en lo que se muestran a sí mismos. Sea como sea, el negocio de la belleza mueve miles de millones de euros al año y hay tantos detractores como defensores.

Ahora mismo hay quien dice que Ivanka Trump se ha convertido en el nuevo icono de la cirugía estética, ha pasado de ser la hija y asesora del Presidente de Estados Unidos a ser la imagen más actual de la belleza moderna estadounidense,  o al menos eso es lo que parece desde que el cirujano Norman Rowe afirmara en un medio de comunicación que ha tenido un aluvión de pacientes que quieren parecerse a la hija predilecta de Donald Trump. Por lo visto ahora la belleza de Ivanka compite con la de Kylie Jenner que, hasta ahora, era el rostro más cotizado de las celebridades.

Pero la pregunta es ¿por qué queremos parecernos a alguien o queremos tener la nariz, los ojos o la boca de un personaje conocido?

Según los expertos esto no tiene nada que ver con lo simétrico o armonioso que pueda ser el rostro de Ivanka, sino más bien con el poder que ha adquirido tras la elección de su padre como presidente de Estados Unidos. Es una mujer poderosa que proviene de una familia importante, y algo similar ocurre con la esposa de Trump, Melania, que también suele ser una petición recurrente entre algunas mujeres, aunque no tanto como Ivanka.

La mujer actual quiere tener rasgos de personas conocidas que han conseguido algo en la vida. Psicológicamente hablando es como conseguir tener un atributo que puede hacerte llegar a lo más alto de la sociedad.

Hemos hablado con dos centros de estética españoles, el de la Dra. Rosa Bonal y el Centro de Estética Versátil, y ambos nos confirman que, a pesar de que son especialistas en medicina estética y no pretenden entrar en el campo de la cirugía, muchas mujeres llegan allí pidiéndoles tratamientos no quirúrgicos que les ayuden a conseguir unos labios similares a los de Angelina Jolie o una piel tan tersa como la de Charlize Theron, que parece de porcelana.

Famosas a las que quiere parecerse nuestra sociedad

En su informe anual, la American Academy of Facial Plastic and Reconstructive Surgery (AAFPRS) reporta que sus miembros han constatado que cada vez son más las mujeres que se operan para parecerse a una famosa, habiéndose registrado un aumento del 13% en 2014, tras incrementos del 3% en 2013 y del 7% en 2012, en este tipo de intervenciones de cirugía estética.

¿Y a qué famosas quieren parecerse las mujeres de hoy? Pues los físicos más demandados son, al parecer, los de Angelina Jolie, Beyoncé, Madonna, Kate Middleton y Kim Kardashian (además de la ya mencionada Ivanka Trump).

Este tema no hace más que demostrar que nuestra sociedad se mueve en masa, como si un ente abstracto moviera un cartón sobre el que hay miles de bolitas y todas ellas se moviesen al mismo son del cartón. ¿Qué es lo que pretendemos exactamente con todo esto? Igual lo que queremos es ver miles de mujeres con la misma cara caminando por las diferentes ciudades occidentales. Imaginad Madrid con 400 Beyoncé, 250 Kardashian y 100 Angelina Jolie… ¿Diversidad? No, para qué… mejor ser todas igual de ¿perfectas?

Los expertos advierten del peligro que entraña aspirar a ser como alguien a quien nunca se ha visto con la cara lavada, ya que generalmente la apariencia que las divas ofrecen al público no se corresponde con su ser real, dado que las imágenes que de ellas nos llegan están retocadas y generan, por tanto, expectativas poco realistas.

No estoy en contra de la cirugía estética, ni mucho menos, pero ¿no es posible que estemos jugando un poco a ser Dios y nos estemos pasando? Ahí lo dejo, y que cada uno piense lo que quiera.